Videos y atrocidades cometidas

Respecto a lo difundido por video, de un grupo de “jóvenes” golpeando en forma cruel y reiterada a un gatito inocente, no puedo sino indignarme, unirme a las muestras (casi) unánimes de repudio frente a semejante acto de cobardía y desilusionarme en gran medida de todos los esfuerzos que, en conjunto, como sociedad hemos tratado de lograr en lo que respecta a un trato digno hacia los animales.

Como muchos pensamos, se necesitan leyes. Leyes que protejan efectivamente a los animales (el código penal chileno establece una pena prácticamente irrisoria frente al delito de maltrato animal), pero al mismo tiempo es demasiado triste.

Es triste pensar que necesitamos una LEY para “prevenirnos” de hacer una brutalidad que nadie que se aprecie como ser humano, ni en el más recóndito y oscuro lugar de su pensamiento, querría o estaría dispuesto a hacer.

Ya una ley que nos prohíba hacernos daño entre seres humanos, es triste (por la misma causa de existir), cuánto es más aún triste el hecho que tengamos que recurrir a una ley para esperar rogando que casos como el del gatito de Peñaflor no volviesen a ocurrir.

Los actos de bondad, de protección frente a un ser indefenso como es un gatito, un ser que a lo largo de toda la historia evolutiva ha estado junto a nosotros y nos ha dado beneficios incuantificables… Esos actos de bondad no debiesen depender de una ley… no “debiese” ser.

¿A alguien se le ocurriría una ley que nos recuerde que debemos respirar?.

Mientras más desprecie el ser humano a los animales, más se denigra a sí mismo.

¿Qué nos espera de estos… “jóvenes”?

¿Necesitaremos una ley para protegernos de ellos en un futuro?, está claro que seres que no tienen ni empatía ni escrúpulos en asesinar cobardemente a un pobre animal, mofándose de sus actos, publicándolos como si fuese una “gracia” que celebrarles, pueden en el futuro realizar también cualquier estupidez… en ese momento, ¿dónde estarán aquellos que los defienden?…

Esperemos que lejos de ellos…

Una ley… no me saco de la mente lo triste que es, depender de una ley que nos impida matar a golpes a un gatito.

Repito nuevamente mi pregunta: ¿Estamos muertos al no existir una ley que nos diga que debemos respirar para sobrevivir?.

Luis Abelardo Peña Ubiergo
Médico Veterinario
Terapeuta en Flores de Bach
Flores de Bach “Gobolino”