Caso Gatuno N° 1 (Kady)

Introducción

Kady es una gata adulta a cuya dueña generalmente hago lo posible por aconsejar de mejor manera en las dudas de orden conductual.

Recientemente ambas se cambaron de hogar, por lo cual se me pidió ayuda.

Aunque idealmente se recomendarían flores de Bach, por diversos motivos que no vienen al caso, era impráctico, por ende solo nos defendimos con terapia de aceptación paulatina.

Los primeros días, Kady estuvo escondida en un armario sin querer salir, ante lo cual probamos el uso de la Caña para gatos, con cierto fracaso.

En esta primera etapa, como modo de “forzar” un poco la situación en tablas en la que nos encontrábamos, sugerí el siguiente ejercicio, el cual dio un resultado de regular a bueno y es el que me motiva a escribir este post como ayuda a situaciones similares.

 

Materiales.-

– 1 caja de cartón (idealmente una caja de zapatos).
– 1 gato estresado y asustadizo en su nuevo ambiente.
– 1 dueño o encargado preocupado y dispuesto a ayudar a su gato.
– 1 cama con luz directa del sol.

El ejercicio fue muy simple, tan solo colocar la caja de cartón sobre el rayo de luz solar que caía en la cama, y tomar a Kady y colocarla dentro, al tiempo de realizarle repetidamente cariños detrás de las orejas y afirmándola del cuello con la mano entera. (Agarre de gatitos).

 

Resultado del ejercicio:

* Regular a bueno: Kady aguantó un tiempo en la posición, y luego se fue a acomodar a otro lado, pero visible y en forma notoria, con menos estrés que al principio.

 

Base del ejercicio:

Dentro de los llamados recursos básicos felinos, el tener zonas de seguridad es uno de los más importantes. Si a esto le añadimos que el shock del cambio de hogar es un golpe fuerte para un gato, este recurso se vuelve primordial. El objetivo del ejercicio fue darle a Kady tanto la oportunidad de relacionarse con su entorno, como así mismo tener su zona propia de seguridad garantizada.
Una caja para un gato, es un artefacto que le permite sentirse custodiado y protegido por los 4 costados, al mismo tiempo que le sirve en forma menor como un punto de vigilancia. El tener a Kady tomando sol (Kady es una gata bicolor, no albina, en los cuales el sol da problemas), recibiendo cariño (los mimos tras las orejas) y estimulando su reflejo de relajación (el tenerla agarrada del cuello como las mamás llevan a sus crías), le dio el espacio de seguridad ideal para que durante ese lapso de tiempo se relajara y disminuyeran los niveles de estrés o nerviosismo extremo que estaba presentando.